El imponente castillo de Burgalimar, o de Bury Al-Hamma, es un ejemplo de libro de fortaleza musulmana española. Su aspecto actual, sin embargo, es muy diferente del que tuvo en el siglo X, cuando se construyó, ya que entonces estaba completamente cubierto de cal, y adornado por innumerables motivos vegetales y geométricos que realizaron los alarifes que trabajaron en su fábrica.
Presidiendo un amplio territorio de olivares en el alto Guadalquivir, entre los cerros de Sierra Morena y el embalse de Rumblar, el castillo musulmán original se complementa con el alcazarejo añadido por los cristianos, con su torreón circular y su Almena Gorda, o torre del homenaje.
El califa Al-Hakán II fue quien lo mandó construir en el año 968, convirtiéndolo a partir de ese momento en el símbolo de la fortaleza musulmana. La tradición dice que el propio rey cristiano Fernando III el Santo nació entre sus muros, cuando su padre, Alfonso VIII, lo tomó entre los siglos XII y XIII, antes de la batalla de Las Navas de Tolosa, uno de los eposidios clave de la Reconquista.
Tras una larga etapa de abandono, en la que fue utilizado como cuartel, cuadra o cementerio, el castillo fue rehabilitado para celebrar sus mil años de existencia y los de la localidad que preside, Baños de la Encina, lo que recuerda la bandera del Consejo de Europa que luce en lo alto de su torre del homenaje. Muchos siglos para una humilde fortaleza que los musulmanes construyeron con tabyya, una particular mezcla de arcilla, arena, cal y piedras de río.
Localización geográfica
Baños de la Encina se encuentra en las primeras estribaciones al sur de Sierra Morena, a 52 km. de Jaén, la capital provincial.
Acceso
El castillo tiene un fácil acceso a través de la autovía del Sur, A-4, que une Madrid con Andalucía, con salida en el punto kilométrico 288; a 6 km. se encuentra la localidad de Baños de la Encina.
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