
Exótica y lunar, la isla de Lanzarote presenta un paisaje bañado por campos de arena volcánica o jable. Los colores ocres se extienden por toda la isla, en un desierto de lava que invita a la pausa y la calma.
La desolación paisajística se interrumpe con los siete fabulosos centros de arte, cultura y turismo que impulsó César Manrique, un artista que ha sabido resucitar la insólita belleza de esta isla. Con él, la isla resurgió, literalmente, de sus cenizas. Fue el creador del mirador del Río, un ventanal camuflado en un roca excavada y desde donde se avista el archipiélago Chinijo en medio del Atlántico; del jardín de cactus, una creación estética al aire libre con estas plantas como protagonistas; de los Jameos del agua, “el nightclub más bello del mundo”, según el propio artista, un centro de arte y ocio con un lago natural en medio creado en un orificio de la tierra volcánica. Y de otras tantas obras destinadas al disfrute de visitantes y anfitriones. En el parque de Timanfaya, poblado de cráteres y géiseres, se puede visitar el espacial mirador-restaurante de Manrique. Un viaje a otro planeta.
© 2000-2008, HOLA S.A., Madrid – Miguel Ángel, 1 – 28010 – Madrid (España)