Situado en el centro de la isla de La Palma, el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente es un enorme circo de 8 km de diámetro con aspecto de caldera. Las múltiples erupciones volcánicas, grandes deslizamientos, la fuerza erosiva del agua y el tiempo han ido modelando su geomorfología, convirtiéndolo en un escarpado paisaje con desniveles de hasta 2.000 m. que resume buena parte de la historia geológica de La Palma.
Resguardando esta inmensa depresión se encuentran las mayores altitudes de la isla, entre los que sobresale el Roque de los Muchachos, con 2.426 m. El interior de la Caldera, por el que corren torrenteras y caen elevadas cascadas y cubierto de una densa vegetación, se encuentra surcado por innumerables y profundos barrancos de impresionante belleza y sugerentes nombres. Entre ellos, como mudos testigos de la erosión, aparecen numerosas crestas y roques (enormes agujas que se elevan hacia el cielo). En este espacio, de gran interés científico y geológico, crece todo un universo vegetal y animal único en el mundo, en el que se incluye un gran número de endemismos canarios.