Su fuerza es la fuerza impenetrable del círculo. Un singularidad que comparte con otros castillos europeos, como los de Restormel (Francia) y Michelstetten (Austria). El rey mallorquín Jaime II fue quien lo mandó construir en el siglo XIV, para convertirlo enseguida en palacio real.
Siguiendo la pauta, tanto el patio de armas como las tres grandes torres que lo defienden y la propia torre del homenaje, unida al conjunto por un arco, son circulares. En su amplio historial figuran algunos asedios reseñables entre los siglos XIV y XVI, y durante largo tiempo fue también empleado como prisión, con inquilinos tan ilustres como la reina Violante, el intelectual Gaspar Melchor de Jovellanos o el militar y político Arsenio Martínez Campos, restaurador de la monarquía borbónica en España. Durante la gerra Civil, ochocientos presos republicanos fueron recluidos entre sus muros.
Actualmente el castillo, que se puede visitar en su mayor parte, alberga el museo de la ciudad, donde se expone la historia de Palma de Mallorca desde sus primeros pobladores hasta la Edad Media, siendo utilizado frecuentemente para actos protocolarios y culturales. El bosque que lo rodea, y en el que los palmesanos celebran cada segundo domingo de Pascua el Diumenge de l’Àngel, en honor del Ángel Custodio de la ciudad, es otro de sus grandes atractivos.
Localización geográfica El castillo de Bellver está situado a 3 km. del centro de la ciudad de Palma, y a 112,6 m. de altura sobre el nivel del mar,...