Esta gran masa de vegetación constituye durante todo el año, pero sobre todo en otoño, una auténtica joya natural. La Selva de Irati está situada en el Pirineo Occidental, cerca de los bellos pueblos de Ochagavía y Orbaitzea y se trata del segundo hayedo abetal más extenso y mejor conservado de Europa.
El otoño ofrece la estampa más fotogénica del año, con las hayas amarilleando, los abetos impasibles y las aguas turquesas del embalse de Irabia. Para conocer Irati existen variadas opciones: senderos balizados, travesías, caza y pesca o contemplación de la rica fauna y flora que allí habita. En la quietud de Irati se mueven sigilosos buitres, corzos, zorros o jabalíes. En otoño sólo rompe ese silencio profundo la berrea del ciervo.