Casi en el mismo centro urbano de Gáldar se localiza este importante santuario rupestre de la cultura guanche en el que se une lo sagrado y lo político. Un conjunto troglodita da acceso a la Cueva Pintada, de planta rectangular, cuyas paredes están cubiertas en su mitad superior por distintos frisos con numerosas figuras cuyo significado se desconoce; los elementos son geométricos, los triángulos, círculos, cuadrados y ángulos superpuestos se ordenan formando una composición simétrica y los colores empleados, de origen mineral, son rojo, blanco y negro.
La cámara decorada no es el único recinto descubierto, sino que forma parte de un complejo más amplio formado por seis cuevas excavadas por los canarios en la toba volcánica. La zona se engloba dentro de un parque arqueológico que cuenta con un interesante museo monográfico, donde se propone un viaje al pasado prehispánico de la isla de Gran Canaria a través de salas expositivas, proyecciones y la visita al poblado prehispánico de Agaldar.