Arucas es la tercera localidad en población de la isla de Gran Canaria y está presidida por la inconfundible silueta neogótica de su monumental iglesia. La ciudad que en tiempos guanches era un importante poblado toma asiento a los pies de la montaña de Arucas, un puntiagudo volcán que se apagó hace cerca de 40.000 años, y preside una fértil vega cubierta de platanales y cultivos de caña de azúcar.
La iglesia de San Juan fue levantada en 1909 con la grisácea piedra volcánica de la zona y aunque no es una catedral, lo parece. En su interior, iluminado por vidrieras modernistas, destaca un altar mayor presidido por un Cristo del siglo XVI.
En el centro de la localidad, cerca del tropical jardín de Gourié se levanta el bello edificio de 1908 en el que tiene su sede la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas. Esta institución con más de 400 años de historia se encarga de administrar los abundantes y valiosos recursos hídricos entre los regantes de la comarca.
Una señalizada y corta carretera permite ascender hasta la montaña de Arucas, el extinguido volcán que preside la población. Desde su privilegiado mirador se divisa una extensa panorámica que en los días claros se alarga hasta el lejano pico del Teide.
Arucas también es famosa por el excelente ron que se elabora en su destilería, donde se puede visitar un museo dedicado a la historia y elaboración de esta bebida canaria (Era de San Pedro, 2. Tel. +34 928 62 49 00. www.arehucas.es).