
Es el casco antiguo de la ciudad, un magnífico recinto amurallado declarado Patrimonio Mundial y considerado el mejor conservado del Mediterráneo después de La Valetta. Dalt Vila contiene una vivencia diferente de la ciudad. Es un monumento a la Historia, donde reina el silencio y los ecos del pasado. Aquí habitaba el estamento eclesiástico, las familias adineradas, los organismos públicos y los militares. Todavía hoy parece un lugar reservado, cerrado en sí mismo, donde es posible pasear entre callejuelas, caserones y jardines ocultos. Es, probablemente, el casco antiguo más bello de todas las Baleares.
La entrada a Dalt Vila se realiza por el espectacular Portal de les Taules, junto al Mercat Vell. Una rampa conduce a la entrada, presidida por un gran escudo de Felipe II y con dos hornacinas que contienen las copias de dos estatuas romanas. Se accede entonces al cuerpo de guardia, y de allí, a la ciudad alta. La carrer Major conduce hasta la Catedral. Se concentran aquí varios de los edificios señoriales más señalados de Ibiza, como la casa Bardaxí, la casa Gotarredona, la antigua administración de la Salinera y la casa Balanzat. También en las calles de la Dalt Vila, ocupando la antigua capilla del Salvador y lo que fue sede de la Universitad de Eivissa, encontramos el Museo Arqueológico.
© 2000-2008, HOLA S.A., Madrid – Miguel Ángel, 1 – 28010 – Madrid (España)